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Después de más de 1mes de Guerra en Ucrania es inevitable que la mayoría de niños hayan visto noticias sobre el conflicto en televisión o escuchen a diario hablar sobre lo que ocurre.

Muchos de ellos, probablemente, se harán preguntas sobre los bombardeos, sobre los edificios destruidos que salen en las imágenes o sobre las familias que están huyendo de sus casas, sin que puedan llegar a comprender la magnitud de la tragedia.

Por este motivo expertos y expertas en psicología infantil y adolescencia  aconsejan  abordar el tema sosegadamente en casa y no dejar que sean sus mentes infantiles las que interpreten los mensajes catastróficos que les llegan.

Estos son los consejos:

Hay que contar lo que pasa adaptando el lenguaje a su edad y sin meterles miedo. Explicarles que es un conflicto que empezó hace muchos años porque los niños con la inmediatez pasan miedo.

Preguntarles qué saben sobre el tema y conversar sobre ello . Podemos empezar: ‘En casa estamos preocupados por lo que sale en la tele. Tú ,¿cómo lo estás viviendo?’ Es decir, darles la posibilidad de que puedan hablarlo en casa.

Hay que ir «acompañándoles» en sus reflexiones y responder a todas sus preguntas con un lenguaje distinto, en función de la edad y de la madurez del niño. Hay que usar un lenguaje adecuado para cada edad y «dosificar» la información.

Hay que transmitirles seguridad en todo momento y, en el caso de que vean imágenes muy trágicas, lo mejor es hablar con ellos sobre sus emociones: «Si nos dicen ‘tengo miedo’ o ‘estoy triste’ es importante no hacer de menos esas emociones, sino sostenerlas, pero todo desde un enfoque no catastrófico.

Hay que explicarles, de manera sencilla, que una guerra es «un conflicto entre dos países», llevándolo a ejemplos que puedan resultarles cotidianos: «Se le puede decir que, igual que dos hermanos pueden tener un conflicto y pelearse porque cada uno quiera una cosa, cuando un país y otro país tienen diferencias, tienen problemas, pueden pelearse y desencadenar una guerra si no lo hablan y están muy enfadados».

Podemos enseñarles en el mapa los dos países y decirle que uno quiere un pedacito de tierra y que el otro no quiere dárselo, y que por eso se pelean. Ahí es donde podemos introducir el tema de cómo gestionar los conflictos y dejar claro que esta no es la mejor forma de hacerlo. Se le puede preguntar, ¿tú cómo lo harías?, ¿cómo le pondrías tú solución?

Hacer  a nuestros hijos e hijas que partícipes de algunas de las iniciativas que están surgiendo para ayudar a los ucranianos, como hemos hecho recientemente en el Colegio Mater Clementissima . Si quiere hacer un dibujo sobre la guerra o si quiere jugar a la guerra o escenificarla, no hay que preocuparse. Es mejor dejar que lo hagan porque es una forma de expresar ese malestar y hay que acompañarlo.

Se les puede proponer, precisamente, hacer un dibujo que pudiera gustarle a quienes están sufriendo el conflicto o escribirles una carta en la que expresen sus deseos. Una sugerencia es que  los padres busquen  CUENTOS INFANTILES  que aborden el tema de la guerra.

«Tolerar adversidades, manejar frustraciones y vivir situaciones de este tipo tan desagradables, dentro de lo malo, puede fortalecerles y favorecer que se endurezcan, por así decirlo; puede ayudar a que desarrollen un sistema de respuesta ante futuros eventos y que sean menos ‘blanditos’ de cara a afrontar los problemas personales en el futuro»,

Fuentes: romeoylibreta.wordpress.com/ deia.eus/ pinterest/.investigacionyciencia.es

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